Mirate a ti mismo primero

Los seres humanos derivamos placer y seguridad de nuestras relaciones sociales. Se ha comprobado que cuando sonreimos a un extraño o a alguien conocido la repuesta interna de nuestro cuerpo es la producción de analgesicos naturales (endorfinas). Una práctica espiritual es sonreir discretamente a los extraños y decir internamente “te amo”.
 
Mira que pasa internamente cuando te comprometes a llevar a cabo esta práctica. ¿Es igual de fácil decir esto a las diferentes personas? ¿Con que tipo de personas se te facilita? ¿Con que tipo de personas se te dificulta?
 
El beneficiado de esta práctica seras tú. Vas a descubrir que tienes tus juicios internos acerca de los demás. ¿Cómo es que es más fácil decir mentalmente “te amo” a unos que a otros? ¿Si no los conoces realmente porque la diferencia? Vas a ver como tienes juicios internos de quienes son personas que puedes amar y a quienes no.
 
Esto te dará indicios de donde debes trabajar personalmente para tener un estado interior de balance y no dejarte llevar por la primera impresión. Esta práctica espiritual te mostrará que en realidad la primera impresión del otro depende más de tu juicios preconcebidos que de la realidad del otro.
 
Recuerda: Sacate el palo de tu ojo antes de criticar la astilla del ojo ajeno.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *