El Espíritu

Alguien preguntó después de una satsang que dí en línea: ¿Entonces la meditación no es poner la mente en blanco es indagar el espíritu interno?

(Recordemos que las enseñanzas espirituales buscan explicar algo que esencialmente no se puede describir adecuadamente con palabras de manera que todo lo que se diga es simplemente una indicación, una pista que si sigues podrás descubrir la verdad que se esta tratando de describir.)

Es importante que aclaremos esa noción común de que la meditación consiste en suprimir los pensamientos o poner la mente en blanco. Esta es una noción incorrecta y que ha causado mucha confusión. La meditación es un estado natural que se logra cuando entramos en un espacio que incluye la mente (entendiendo la mente como lo que piensa) peor es más extenso. Se trata de encontrar el gran espacio mental que es tan grande que incluye los pensamientos, pero no les da prioridad.

Es algo como esto: estas en un estadio de fútbol vacío (la mente) y hay un radio tocando una canción que te gusta o no te gusta, da igual (los pensamientos), estás cerca del radio y toda tu concentración esta en la canción y no puedes dejar de oírla (tu atención esta atada) entonces te alejas del radio, te vas al otro extremo del estadio (la meditación) creando un espacio mayor entre tú y la canción de forma que puedes escuchar más el silencio (la liberación) del estadio que el ruido de la canción.

Al hacer esto te das cuenta de que el estadio está en una ciudad y la ciudad está en el planeta y el planeta en el Universo (el Espíritu interno) que es tan grande que visto desde esa perspectiva, la canción (el pensamiento) pierde todo su encanto. Sin embargo, la canción (el pensamiento) sigue ahí solo que ahora es insignificante ante la magnificencia del Universo. (El Espíritu)

El Noble Camino Octuple – 3

LA MEDITACIÓN

Según el Buda el camino para desvanecer el sufrimiento es el noble camino óctuple. Estos son ocho elementos que constituyen la esencia de la práctica budista. Este camino se subdivide en tres actividades que cada individuo debe cultivar Sabiduría, Moralidad y Meditación.
La SABIDURÍA resulta de cultivar 1. la visión correcta y 2. el pensamiento correcto.
La MORALIDAD de cultivar 3. el discurso correcto, 4. la acción correcta y 5. la subsistencia correcta.
La MEDITACIÓN de cultivar 6. el esfuerzo correcto, 7. la conciencia plena correcta y 8. la concentración correcta.
La publicación anterior hablo de la Moralidad. En esta hablaremos de la Meditación

6. El esfuerzo correcto consiste principalmente en dirigir tus esfuerzos internamente para abandonar y prevenir cualidades negativas como la ira, la ignorancia y la avaricia. Simultáneamente cultivar decididamente y fortalecer las habilidades positivas como generosidad, amor, bondad, amabilidad y sabiduría. Aquí el Buda muestra gran confianza en nosotros ya que cree que todos tenemos dentro esta capacidad de enfocar nuestra resolución hacia el bien general.
7. La conciencia plena (mindfullness) es una habilidad que se desarrolla prestando atención consciente y sostenida a la totalidad del mente-cuerpo. Requiere que observemos y soltemos los hábitos mentales que mantienen la ilusión de separación y del ser inferior. Requiere aceptar las cosas tal como son y suspender el habito de filtrar todo lo que sucede a través de nuestros prejuicios. Así aprendemos a vivir en un estado de calma y serenidad.
8. La concentración correcta es aquella que nos permite mantener la mente enfocada en el estado de serenidad que nos da la conciencia plena. El desarrollo de esta habilidad es lo que nos permite mantener la atención sin distraernos. En el budismo hay dos tipos de meditación, la meditación Samatha o concentración y la meditación Vipassana o meditación de profundización. La concentración correcta conduce a la disminución de la actividad mental mediante la concentración en un objeto particular. Este puede ser la respiración o un mantra.

El Noble Camino Octuple – 2

LA MORALIDAD
Según el Buda el camino para desvanecer el sufrimiento es el noble camino óctuple. Estos son ocho elementos que constituyen la esencia de la práctica budista. Este camino se subdivide en tres actividades que cada individuo debe cultivar Sabiduría, Moralidad y Meditación.

La SABIDURÍA resulta de cultivar 1. la visión correcta y 2. el pensamiento correcto.
La MORALIDAD de cultivar 3. el discurso correcto, 4. la acción correcta y 5. la subsistencia correcta.
La MEDITACIÓN de cultivar 6. el esfuerzo correcto, 7. la conciencia plena correcta y 8. la concentración correcta.
La publicación anterior hablo de la sabiduría. En esta hablaremos de la Moralidad

3. El discurso correcto. Uno de los cuatro acuerdos de Don Miguel Ruiz es “ser impecable con tus palabras”. Este es también el sentido de la enseñanza del Buda. Nos pide no mentir, no participar o continuar los chismes, no promover conversaciones que dañen a otros y no utilizar palabras ofensivas. La conducta que nos conduce a la iluminación incluye decir la verdad, hablar comedidamente de los demás, buscar que nuestros diálogos sean de temas que nos ayuden a crecer y buscar la armonía en nuestras conversaciones por encima de todo. Esto es una práctica espiritual muy profunda: resistir la tentación de criticar.
4. La acción correcta. La acción correcta es el precepto de no hacer daño a ningún ser vivo, no robar, no abusar del sexo y de los intoxicantes. Para vivir este precepto es de fundamental importancia la conciencia plena (mindfulness) ya que con esta habilidad estaremos presentes a lo que hacemos y conoceremos nuestra profunda razón para actuar en todo momento. Nuestros encuentros sociales y acciones serán conscientes y éticas.
5. La subsistencia correcta se deduce de responder a la pregunta ¿como puedo vivir y ganar mi sustento sin transgredir los preceptos de amor y compasión? Además, no participar en actividades que contradigan la acción y el discurso correcto. Esto implica que seamos muy conscientes en que hacemos para ganar nuestro sustento y que no trabajemos o promovamos la producción y distribución y mercadeo de productos que dañen la salud y armonía de los seres vivos y el medio ambiente.

El Noble Camino Octuple – 1

Según el Buda el camino para desvanecer el sufrimiento es el noble camino óctuple. Estos son ocho elementos que constituyen la esencia de la práctica budista. Este camino se subdivide en tres actividades que cada individuo debe cultivar: Sabiduría, Moralidad y Meditación.

La SABIDURÍA resulta de cultivar 1. la visión correcta y 2. el pensamiento correcto.
La MORALIDAD de cultivar 3. el discurso correcto, 4. la acción correcta y 5. la subsistencia correcta.
La MEDITACIÓN de cultivar 6. el esfuerzo correcto, 7. la conciencia plena correcta y 8. la concentración correcta.

Hablemos primero de la SABIDURÍA. Roger Walsh M.D., Ph.D. define la sabiduría como … “la intuición profunda y precisa y la comprensión de los problemas existenciales centrales de la vida, más la habilidad práctica para responder de manera efectiva y benévola.” Esta definición incluye el conocido “conócete a ti mismo” que nos urge la filosofía antigua y ahora lo promueven la psicoterapia y las disciplinas contemplativas, así como el “despertar espiritual” que nos urge a ahondar para develar el significado más profundo de las cuestiones existenciales más centrarles de la vida.

1. El pensamiento correcto o entendimiento correcto incluye las enseñanzas acerca del karma y los particulares que explican como la realidad y el sufrimiento se entretejen., No basta una comprensión intelectual de este camino. Es fundamental sentir profundamente que esas cosas son verdaderas en tu corazón y permitir que influyan y dirijan la forma en que ves y haces las cosas en el día a día. Esto podría ser difícil para algunos.

2. La visión correcta es una intuición espiritual. Parte de la INTENCIÓN de actuar en el mundo. Esta intención no puede ser egoísta y negativa hacia los demás. La intención correcta que engendra una visión correcta parte de la inclusión del conjunto humano y su entorno ecológico como plataforma básica. Es la intención del beneficio del planeta como sistema integrado.

En mi proxima publicación hablaremos de la MORALIDAD.

La práctica de la meditación

La meditación es una práctica que tiene varios aspectos. Cada uno de esos aspectos puede ser internalizado mediante el desarrollo de la correspondiente habilidad.

INICIALMENTE se desarrollan la relajación, la concentración y la vivacidad. El resultado es la SERENIDAD

Somáticamente alcanzar un estado de RELAJACIÓN equivale al estado físico en el cual los diversos sistemas del cuerpo funcionan óptimamente. Se puede obtener relajación en movimiento y en quietud. Es aconsejable empezar por desarrollar la habilidad de relajación practicando la quietud.

La CONCENTRACIÓN implica la conjunción del flujo de atención hacia una localidad (concreta, sutil o causal) por un tiempo determinado. A esa localidad la denominamos objeto o punto de atención. Este punto de atención puede ser la respiración u otro objeto que escojamos.

La concentración y la relajación adquieren balance y originan otro nivel cuando se combina con la siguiente habilidad a desarrollar: la VIVACIDAD. La vivacidad le da iluminación, claridad y profundidad al objeto sobre el que hemos aplicado nuestra atención. Otra característica es la absorción. Esta absorción es un estado lúcido y de profundo contento donde se experimenta a la mente de forma ligera, natural, sin distracción y con marcada reducción de pensamientos.

La serenidad que resulta de estas tres habilidades es le peldaño a la IMPERTURBABILIDAD. ¿Que pasaría si aceptáramos las cosas tal como son? ¿Que pasaría si dejáramos de controlar todo lo que nos sucede y lo que pasa en el mundo?

La imperturbabilidad nos permite distanciarnos de los objetos. Nos permite además disolver los lazos que nos hacían identificar con los objetos. Se abre la puerta a la conciencia del TESTIGO. Esta podría decirse es una culminación de la meditación y se da cuando contemplamos más claramente y “neutralmente” los diversos aspectos de nuestra experiencia para así generar una compresión más cabal de ella. El TESTIGO se desarrolla incluyendo en su percepción cada vez mas objetos de los reinos físicos y posteriormente de los reinos sutiles.

Una vez que logramos serenidad, imperturbabilidad y el testigo estamos preparados para practicar la joya de la meditación: la INDAGACIÓN ESPIRITUAL. Es allí donde podemos explorar la gran pregunta: ¿Qué soy yo?

Más, más y más – Quiero más!

Me parece a mi, basado en mi propia experiencia y la interacción que he tenido con otros enseñando meditación y crecimiento personal, que existe para la mayoría de los seres humanos una tendencia básica a querer más. Por otra parte, es poco común encontrar a alguien que este satisfecho con lo que tiene o con lo que ha logrado. Parece como si esta fuerza produjera mayormente insatisfacción.

Una vez que estas observaciones se interiorizaron en mi me hice la siguiente pregunta: ¿qué origina esa tendencia? Hemos observado el resultado de esa tendencia en sus consecuencias en el mundo exterior y hemos observado que es insaciable. Esto tiene sentido evolucionario, ya que, si después de comer o tener sexo no sintiéramos posteriormente la necesidad de más, la especie humana ya se habría extinguido. Solo encontraríamos fósiles delgados y satisfechos de un animal que no sintió la urgencia de alimentarse y reproducirse. O sea que es lógico, desde el punto de vista de la supervivencia evolucionaría, sentir la necesidad de más.

Pero, al menos para mi, es obvio que nuestra conciencia nos da insinuaciones de que hay algo más que sobrevivir. Al fin y al cabo, casi todos en algún momento nos hacemos esa pregunta ¿Hay algo más que sobrevivir? Y la intuición es si, hay algo más. Pero como podremos saber que es “ese algo más” cuando hay tantas repuestas en forma de filosofías, religiones, científicos etc. Es ahí donde esa misma fuerza de insatisfacción puede aplicarse a el mundo interior, a la experiencia individual.

Esa fuerza que produce insatisfacción cuando se aplica al mundo interior se llama indagación espiritual. Cuando utilizamos la indagación espiritual la insatisfacción evoluciona convirtiéndose en curiosidad y finalmente en amor por la verdad. Es este amor por la verdad el que convertirá tu insatisfacción en asombro y éxtasis del vasto mundo interior.

¿Donde están tus muebles?

Un turista americano visitó una vez al reconocido rabbi Hofetz Chaim. Se sorprendió al ver que la casa del rabbi consistía simplemente de un cuarto en el que había algunos libros, una mesa, una silla, un lavabo y un simple escaparate. El turista le preguntó: “¿Rabino, donde están sus muebles? Chaim le contestó: “¿Dónde están los tuyos? El turista confundido por la pregunta le respondió: “¿Los mios? Pero no ves que yo solo voy de paso, yo solo estoy de visita aquí. El Rabbi le contesto: ¡Yo también!

El espíritu es inmortal y la inmortalidad es un estado sin fin. Al morir la forma se disuelve en la no forma. Solo la cascara ilusoria, el cuerpo, se pierde. Sin el cuerpo no hay pertrechos que acompañen al cuerpo. Sin el cuerpo no hay tiempo/espacio no hay mundo.

Traducido Del libro “Viviendo el curso de Milagros” Jon Mundy

La meditación es un psicotecnología que nos permite conocer aquello que va más alla del cuerpo. La idea no es despreciar el cuerpo, la idea es no poner toda nuestra atención en algo que es pasajero y por el contrario utilizar esta oportunidad de estar vivo para conocer lo eterno.

La diferencia entre consciencia y conciencia

ACLARACION: DIFERENCIA ENTRE CONSCIENCIA Y CONCIENCIA.
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No es consciencia (“consciousness”), sino conciencia. Estas dos palabras se confunden con frecuencia en español;
CONSCIENCIA la primera hace referencia al estado de vigilia normal de una persona;
CONCIENCIA la segunda, al conocimiento interior del bien y del mal.
Es la misma diferencia que hay entre ‘estar consciente’ (o ‘estar inconsciente’) y ‘ser consciente’ (o ‘ser un inconsciente’).
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De acuerdo con estudios científicos, la práctica de diferentes formas de meditación (mindfullness, contemplación, relajación, etc) CAMBIA FISICAMENTE EL CEREBRO. De hecho, nuestro cerebro cambia constantemente, pero los cambios derivados de la meditación se pueden agrupar (sin pretender que esta es una lista exhaustiva) en las siguientes categorías:
1. CAMBIA LA FORMA EN QUE PONES ATENCIÓN. Este es un efecto que perdura en contarte con lo que logran los compuestos químicos cuyo efecto se desvanece con la ausencia del químico. Los estudios muestran que personas que asistieron a un retiro de meditación son capaces de mantener la atención por más tiempo en promedio que personas que nunca han meditado.
2. IMPACTA LA ANSIEDAD. La continua atención a un problema sin que puedas “dejar de pensar” en el problema conduce a mantener el estado de tensión. Los estudios dicen que la meditación nos permite “cambiar el foco atencional de lo interior al mundo externo en el momento presente “.
3. ACELERA QUE TAN RAPIDO PROCESAS INFORMACION. Los estudios que comparan gente pensando libremente con personas meditando arrojan como resultado que los que meditan parecen estar diligenciando sus emociones y situaciones más activamente aun cuando no estén conscientes de ello. Es como si la poca actividad primaria (consciente) activara mas recursos secundarios para trabajar en la situación o emoción (inconsciente).
4. REDUCE LAS SEÑALES DE DOLOR. Los estudios muestran que las personas que meditan tienen en general un mayor umbral de dolor. Es decir, pueden tolerar dolor de mejor forma. Se puede decir que los meditadores responden a la llamada del dolor con atención y el dolor no tiene que seguir llamando ya que fue atendido.
5. CAMBIA LA ESTRUCTURA CEREBRAL. Otros estudios han mostrado que personas con prácticas de concentración y “mindfulness” modifican positivamente la estructura de áreas como “la función ejecutiva” del cerebro
6. INCREMENTA EL VOLUMEN NEURONAL. Algunos estudios han mostrado que en las personas que meditan durante varios años, hay un aumento en la materia gris, lo que significa que están literalmente “creciendo” sus cerebros a través de la práctica de la concentración intensa.
7. INCREMENTA LAS DENSIDAD DE PLIEGUES NEURONALES. Al parecer, concentrarse durante períodos prolongados desplaza físicamente la estructura del cerebro, de modo que se pliega más material. Esto se ha demostrado incrementa la velocidad de procesamiento cerebral.

La aceptación como habilidad esencial en la vida

Es un hecho científico que se tarda aproximadamente 0,15 segundos desde el momento en que la luz llega a la retina hasta el momento en que se puede reconocer la identidad básica del objeto. O sea que cuando nos damos cuenta de algo esto ha sucedido ANTES de que fuéramos conscientes. La realidad es que solo tenemos ALGO de control sobre como reaccionamos a lo que percibimos.

Hay por supuesto un estado de reacción que no pasa por nuestro consciente y a esto se le llama FLUJO. (esto es otro tema)

La única reacción sana para nuestra vida ante un hecho cumplido es la aceptación. Aceptar las cosas como son es una habilidad que podemos desarrollar.

La aceptación no es forzarnos a que nos guste algo o estar de acuerdo con algo que es a todas luces inmoral o ilegal. Es simplemente reconocer la realidad. Significa ver la situación claramente como YA SUCEDIÓ y desde ese punto de claridad intentar dilucidar las consecuencias.

La aceptación tampoco es resignación pasiva, por el contrario, significa reconocer realidad de la injusticia o abuso y luego actuar con sabiduría y eficacia para promover el cambio. La pasividad es “Que problema tan grande, no me gusta y me siento débil” la aceptación es “Bueno es un problema, y no me gusta. ¿Ahora que puedo hacer?”

La aceptación no es una decisión de ser disciplinado y aguantar. La aceptación es el resultado de una ACCIÓN”. La acción de poner tu atención y consciencia en el presente, en el aquí y el ahora y estar dispuesto a ver que es verdad en ese momento. La aceptación te ahorra la agonía de “llorar sobre leche derramada”

La meditación desarrolla el músculo de la aceptación promoviendo la calma interior

Como manejar el miedo

En la mayoría de las culturas humanas ha sido una constante la presencia de una tendencia a reproducirse como imperativo primordial. La insistencia que tradicionalmente se le ha impuesto a la mujer de tener hijos y al hombre de proveer para la familia no es sino la manifestación cultural de normas sociales que se originan en nuestro DNA con su única intención de preservarse a si mismo. Es ahí donde se origina esa tendencia primaria que se manifiesta biológicamente en nuestra sexualidad y deberes paternales.

El ser humano ha progresado en la capacidad de conciencia desde el momento en que la vida se inicio. Ahora estamos descubriendo a nivel más general en la sociedad lo que por muchos años fue patrimonio de los Iluminados. Que podemos tener una vida sin sufrimiento.

En particular hablo del miedo. Esta es una emoción que se caracteriza por una sensación corporal que va desde hormigueo en la zona central del cuerpo hasta una sensación tan abrumadora que nos paraliza por completo. La famosa respuesta fisiológica de lucha o huida.

Nosotros tenemos 6 sentidos, lo que nos diferencia de los animales. El Budismo sostiene que la mente es el sexto sentido. La mente es, para el Budismo, el territorio de nuestros pensamientos, lógica, raciocinio, autorreflexión, imaginación, lenguaje y creencias. Y es precisamente la capacidad de la mente de mirarse a si misma lo que nos permite analizar y comprender el miedo. Una vez que comprendemos el miedo lo podemos superar.

Oigamos lo que dice el Buda:

1. “Tu peor enemigo no te puede dañar tanto como tus pensamientos. Ni tu padre, ni tu madre, ni tu amigo más querido, te pueden ayudar tanto como tu mente disciplinada”.
2. “Incluso la muerte no debe ser temida por alguien que ha vivido sabiamente”.
3. “Todo el secreto de la vida se resume a vivirla sin miedo”.
4. “Cuando te das cuenta de lo perfecto que es todo, inclinarás la cabeza hacia atrás y reirás al cielo”.

Finalmente, es la falta de comprensión del miedo lo que nos hace perder tiempo de vivir un bella vida sin miedo.

Accionar no Reaccionar

Cuando estás en un trancón de tráfico puedes elegir dar gracias por el tiempo que se te ha otorgado para practicar la habilidad del testigo interior.

Para esto durante los siguientes 20 segundos:

1. Pon tu atención en la respiración.
2. Exagera una inhalación
3. Suelta el aire sin esfuerzo
4. Pregúntate: ¿Qué quiero interiormente?
5. Una vez sepas lo que quieres, otórgatelo. Todo lo que quieres internamente es siempre satisfecho por la imaginación
6. Pon de nuevo la atención en la respiración
7. ¡Date cuenta de que alrededor tuyo hay otros conductores, y que la mayoría de ellos conducen como tú!
8. Date cuenta de que como te sientes después de este proceso

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