El Espíritu

Alguien preguntó después de una satsang que dí en línea: ¿Entonces la meditación no es poner la mente en blanco es indagar el espíritu interno?

(Recordemos que las enseñanzas espirituales buscan explicar algo que esencialmente no se puede describir adecuadamente con palabras de manera que todo lo que se diga es simplemente una indicación, una pista que si sigues podrás descubrir la verdad que se esta tratando de describir.)

Es importante que aclaremos esa noción común de que la meditación consiste en suprimir los pensamientos o poner la mente en blanco. Esta es una noción incorrecta y que ha causado mucha confusión. La meditación es un estado natural que se logra cuando entramos en un espacio que incluye la mente (entendiendo la mente como lo que piensa) peor es más extenso. Se trata de encontrar el gran espacio mental que es tan grande que incluye los pensamientos, pero no les da prioridad.

Es algo como esto: estas en un estadio de fútbol vacío (la mente) y hay un radio tocando una canción que te gusta o no te gusta, da igual (los pensamientos), estás cerca del radio y toda tu concentración esta en la canción y no puedes dejar de oírla (tu atención esta atada) entonces te alejas del radio, te vas al otro extremo del estadio (la meditación) creando un espacio mayor entre tú y la canción de forma que puedes escuchar más el silencio (la liberación) del estadio que el ruido de la canción.

Al hacer esto te das cuenta de que el estadio está en una ciudad y la ciudad está en el planeta y el planeta en el Universo (el Espíritu interno) que es tan grande que visto desde esa perspectiva, la canción (el pensamiento) pierde todo su encanto. Sin embargo, la canción (el pensamiento) sigue ahí solo que ahora es insignificante ante la magnificencia del Universo. (El Espíritu)

El Noble Camino Octuple – 3

LA MEDITACIÓN

Según el Buda el camino para desvanecer el sufrimiento es el noble camino óctuple. Estos son ocho elementos que constituyen la esencia de la práctica budista. Este camino se subdivide en tres actividades que cada individuo debe cultivar Sabiduría, Moralidad y Meditación.
La SABIDURÍA resulta de cultivar 1. la visión correcta y 2. el pensamiento correcto.
La MORALIDAD de cultivar 3. el discurso correcto, 4. la acción correcta y 5. la subsistencia correcta.
La MEDITACIÓN de cultivar 6. el esfuerzo correcto, 7. la conciencia plena correcta y 8. la concentración correcta.
La publicación anterior hablo de la Moralidad. En esta hablaremos de la Meditación

6. El esfuerzo correcto consiste principalmente en dirigir tus esfuerzos internamente para abandonar y prevenir cualidades negativas como la ira, la ignorancia y la avaricia. Simultáneamente cultivar decididamente y fortalecer las habilidades positivas como generosidad, amor, bondad, amabilidad y sabiduría. Aquí el Buda muestra gran confianza en nosotros ya que cree que todos tenemos dentro esta capacidad de enfocar nuestra resolución hacia el bien general.
7. La conciencia plena (mindfullness) es una habilidad que se desarrolla prestando atención consciente y sostenida a la totalidad del mente-cuerpo. Requiere que observemos y soltemos los hábitos mentales que mantienen la ilusión de separación y del ser inferior. Requiere aceptar las cosas tal como son y suspender el habito de filtrar todo lo que sucede a través de nuestros prejuicios. Así aprendemos a vivir en un estado de calma y serenidad.
8. La concentración correcta es aquella que nos permite mantener la mente enfocada en el estado de serenidad que nos da la conciencia plena. El desarrollo de esta habilidad es lo que nos permite mantener la atención sin distraernos. En el budismo hay dos tipos de meditación, la meditación Samatha o concentración y la meditación Vipassana o meditación de profundización. La concentración correcta conduce a la disminución de la actividad mental mediante la concentración en un objeto particular. Este puede ser la respiración o un mantra.

El Noble Camino Octuple – 2

LA MORALIDAD
Según el Buda el camino para desvanecer el sufrimiento es el noble camino óctuple. Estos son ocho elementos que constituyen la esencia de la práctica budista. Este camino se subdivide en tres actividades que cada individuo debe cultivar Sabiduría, Moralidad y Meditación.

La SABIDURÍA resulta de cultivar 1. la visión correcta y 2. el pensamiento correcto.
La MORALIDAD de cultivar 3. el discurso correcto, 4. la acción correcta y 5. la subsistencia correcta.
La MEDITACIÓN de cultivar 6. el esfuerzo correcto, 7. la conciencia plena correcta y 8. la concentración correcta.
La publicación anterior hablo de la sabiduría. En esta hablaremos de la Moralidad

3. El discurso correcto. Uno de los cuatro acuerdos de Don Miguel Ruiz es “ser impecable con tus palabras”. Este es también el sentido de la enseñanza del Buda. Nos pide no mentir, no participar o continuar los chismes, no promover conversaciones que dañen a otros y no utilizar palabras ofensivas. La conducta que nos conduce a la iluminación incluye decir la verdad, hablar comedidamente de los demás, buscar que nuestros diálogos sean de temas que nos ayuden a crecer y buscar la armonía en nuestras conversaciones por encima de todo. Esto es una práctica espiritual muy profunda: resistir la tentación de criticar.
4. La acción correcta. La acción correcta es el precepto de no hacer daño a ningún ser vivo, no robar, no abusar del sexo y de los intoxicantes. Para vivir este precepto es de fundamental importancia la conciencia plena (mindfulness) ya que con esta habilidad estaremos presentes a lo que hacemos y conoceremos nuestra profunda razón para actuar en todo momento. Nuestros encuentros sociales y acciones serán conscientes y éticas.
5. La subsistencia correcta se deduce de responder a la pregunta ¿como puedo vivir y ganar mi sustento sin transgredir los preceptos de amor y compasión? Además, no participar en actividades que contradigan la acción y el discurso correcto. Esto implica que seamos muy conscientes en que hacemos para ganar nuestro sustento y que no trabajemos o promovamos la producción y distribución y mercadeo de productos que dañen la salud y armonía de los seres vivos y el medio ambiente.

El Noble Camino Octuple – 1

Según el Buda el camino para desvanecer el sufrimiento es el noble camino óctuple. Estos son ocho elementos que constituyen la esencia de la práctica budista. Este camino se subdivide en tres actividades que cada individuo debe cultivar: Sabiduría, Moralidad y Meditación.

La SABIDURÍA resulta de cultivar 1. la visión correcta y 2. el pensamiento correcto.
La MORALIDAD de cultivar 3. el discurso correcto, 4. la acción correcta y 5. la subsistencia correcta.
La MEDITACIÓN de cultivar 6. el esfuerzo correcto, 7. la conciencia plena correcta y 8. la concentración correcta.

Hablemos primero de la SABIDURÍA. Roger Walsh M.D., Ph.D. define la sabiduría como … “la intuición profunda y precisa y la comprensión de los problemas existenciales centrales de la vida, más la habilidad práctica para responder de manera efectiva y benévola.” Esta definición incluye el conocido “conócete a ti mismo” que nos urge la filosofía antigua y ahora lo promueven la psicoterapia y las disciplinas contemplativas, así como el “despertar espiritual” que nos urge a ahondar para develar el significado más profundo de las cuestiones existenciales más centrarles de la vida.

1. El pensamiento correcto o entendimiento correcto incluye las enseñanzas acerca del karma y los particulares que explican como la realidad y el sufrimiento se entretejen., No basta una comprensión intelectual de este camino. Es fundamental sentir profundamente que esas cosas son verdaderas en tu corazón y permitir que influyan y dirijan la forma en que ves y haces las cosas en el día a día. Esto podría ser difícil para algunos.

2. La visión correcta es una intuición espiritual. Parte de la INTENCIÓN de actuar en el mundo. Esta intención no puede ser egoísta y negativa hacia los demás. La intención correcta que engendra una visión correcta parte de la inclusión del conjunto humano y su entorno ecológico como plataforma básica. Es la intención del beneficio del planeta como sistema integrado.

En mi proxima publicación hablaremos de la MORALIDAD.

La práctica de la meditación

La meditación es una práctica que tiene varios aspectos. Cada uno de esos aspectos puede ser internalizado mediante el desarrollo de la correspondiente habilidad.

INICIALMENTE se desarrollan la relajación, la concentración y la vivacidad. El resultado es la SERENIDAD

Somáticamente alcanzar un estado de RELAJACIÓN equivale al estado físico en el cual los diversos sistemas del cuerpo funcionan óptimamente. Se puede obtener relajación en movimiento y en quietud. Es aconsejable empezar por desarrollar la habilidad de relajación practicando la quietud.

La CONCENTRACIÓN implica la conjunción del flujo de atención hacia una localidad (concreta, sutil o causal) por un tiempo determinado. A esa localidad la denominamos objeto o punto de atención. Este punto de atención puede ser la respiración u otro objeto que escojamos.

La concentración y la relajación adquieren balance y originan otro nivel cuando se combina con la siguiente habilidad a desarrollar: la VIVACIDAD. La vivacidad le da iluminación, claridad y profundidad al objeto sobre el que hemos aplicado nuestra atención. Otra característica es la absorción. Esta absorción es un estado lúcido y de profundo contento donde se experimenta a la mente de forma ligera, natural, sin distracción y con marcada reducción de pensamientos.

La serenidad que resulta de estas tres habilidades es le peldaño a la IMPERTURBABILIDAD. ¿Que pasaría si aceptáramos las cosas tal como son? ¿Que pasaría si dejáramos de controlar todo lo que nos sucede y lo que pasa en el mundo?

La imperturbabilidad nos permite distanciarnos de los objetos. Nos permite además disolver los lazos que nos hacían identificar con los objetos. Se abre la puerta a la conciencia del TESTIGO. Esta podría decirse es una culminación de la meditación y se da cuando contemplamos más claramente y “neutralmente” los diversos aspectos de nuestra experiencia para así generar una compresión más cabal de ella. El TESTIGO se desarrolla incluyendo en su percepción cada vez mas objetos de los reinos físicos y posteriormente de los reinos sutiles.

Una vez que logramos serenidad, imperturbabilidad y el testigo estamos preparados para practicar la joya de la meditación: la INDAGACIÓN ESPIRITUAL. Es allí donde podemos explorar la gran pregunta: ¿Qué soy yo?

Más, más y más – Quiero más!

Me parece a mi, basado en mi propia experiencia y la interacción que he tenido con otros enseñando meditación y crecimiento personal, que existe para la mayoría de los seres humanos una tendencia básica a querer más. Por otra parte, es poco común encontrar a alguien que este satisfecho con lo que tiene o con lo que ha logrado. Parece como si esta fuerza produjera mayormente insatisfacción.

Una vez que estas observaciones se interiorizaron en mi me hice la siguiente pregunta: ¿qué origina esa tendencia? Hemos observado el resultado de esa tendencia en sus consecuencias en el mundo exterior y hemos observado que es insaciable. Esto tiene sentido evolucionario, ya que, si después de comer o tener sexo no sintiéramos posteriormente la necesidad de más, la especie humana ya se habría extinguido. Solo encontraríamos fósiles delgados y satisfechos de un animal que no sintió la urgencia de alimentarse y reproducirse. O sea que es lógico, desde el punto de vista de la supervivencia evolucionaría, sentir la necesidad de más.

Pero, al menos para mi, es obvio que nuestra conciencia nos da insinuaciones de que hay algo más que sobrevivir. Al fin y al cabo, casi todos en algún momento nos hacemos esa pregunta ¿Hay algo más que sobrevivir? Y la intuición es si, hay algo más. Pero como podremos saber que es “ese algo más” cuando hay tantas repuestas en forma de filosofías, religiones, científicos etc. Es ahí donde esa misma fuerza de insatisfacción puede aplicarse a el mundo interior, a la experiencia individual.

Esa fuerza que produce insatisfacción cuando se aplica al mundo interior se llama indagación espiritual. Cuando utilizamos la indagación espiritual la insatisfacción evoluciona convirtiéndose en curiosidad y finalmente en amor por la verdad. Es este amor por la verdad el que convertirá tu insatisfacción en asombro y éxtasis del vasto mundo interior.

¿Donde están tus muebles?

Un turista americano visitó una vez al reconocido rabbi Hofetz Chaim. Se sorprendió al ver que la casa del rabbi consistía simplemente de un cuarto en el que había algunos libros, una mesa, una silla, un lavabo y un simple escaparate. El turista le preguntó: “¿Rabino, donde están sus muebles? Chaim le contestó: “¿Dónde están los tuyos? El turista confundido por la pregunta le respondió: “¿Los mios? Pero no ves que yo solo voy de paso, yo solo estoy de visita aquí. El Rabbi le contesto: ¡Yo también!

El espíritu es inmortal y la inmortalidad es un estado sin fin. Al morir la forma se disuelve en la no forma. Solo la cascara ilusoria, el cuerpo, se pierde. Sin el cuerpo no hay pertrechos que acompañen al cuerpo. Sin el cuerpo no hay tiempo/espacio no hay mundo.

Traducido Del libro “Viviendo el curso de Milagros” Jon Mundy

La meditación es un psicotecnología que nos permite conocer aquello que va más alla del cuerpo. La idea no es despreciar el cuerpo, la idea es no poner toda nuestra atención en algo que es pasajero y por el contrario utilizar esta oportunidad de estar vivo para conocer lo eterno.

La diferencia entre consciencia y conciencia

ACLARACION: DIFERENCIA ENTRE CONSCIENCIA Y CONCIENCIA.
==============
No es consciencia (“consciousness”), sino conciencia. Estas dos palabras se confunden con frecuencia en español;
CONSCIENCIA la primera hace referencia al estado de vigilia normal de una persona;
CONCIENCIA la segunda, al conocimiento interior del bien y del mal.
Es la misma diferencia que hay entre ‘estar consciente’ (o ‘estar inconsciente’) y ‘ser consciente’ (o ‘ser un inconsciente’).
==============
De acuerdo con estudios científicos, la práctica de diferentes formas de meditación (mindfullness, contemplación, relajación, etc) CAMBIA FISICAMENTE EL CEREBRO. De hecho, nuestro cerebro cambia constantemente, pero los cambios derivados de la meditación se pueden agrupar (sin pretender que esta es una lista exhaustiva) en las siguientes categorías:
1. CAMBIA LA FORMA EN QUE PONES ATENCIÓN. Este es un efecto que perdura en contarte con lo que logran los compuestos químicos cuyo efecto se desvanece con la ausencia del químico. Los estudios muestran que personas que asistieron a un retiro de meditación son capaces de mantener la atención por más tiempo en promedio que personas que nunca han meditado.
2. IMPACTA LA ANSIEDAD. La continua atención a un problema sin que puedas “dejar de pensar” en el problema conduce a mantener el estado de tensión. Los estudios dicen que la meditación nos permite “cambiar el foco atencional de lo interior al mundo externo en el momento presente “.
3. ACELERA QUE TAN RAPIDO PROCESAS INFORMACION. Los estudios que comparan gente pensando libremente con personas meditando arrojan como resultado que los que meditan parecen estar diligenciando sus emociones y situaciones más activamente aun cuando no estén conscientes de ello. Es como si la poca actividad primaria (consciente) activara mas recursos secundarios para trabajar en la situación o emoción (inconsciente).
4. REDUCE LAS SEÑALES DE DOLOR. Los estudios muestran que las personas que meditan tienen en general un mayor umbral de dolor. Es decir, pueden tolerar dolor de mejor forma. Se puede decir que los meditadores responden a la llamada del dolor con atención y el dolor no tiene que seguir llamando ya que fue atendido.
5. CAMBIA LA ESTRUCTURA CEREBRAL. Otros estudios han mostrado que personas con prácticas de concentración y “mindfulness” modifican positivamente la estructura de áreas como “la función ejecutiva” del cerebro
6. INCREMENTA EL VOLUMEN NEURONAL. Algunos estudios han mostrado que en las personas que meditan durante varios años, hay un aumento en la materia gris, lo que significa que están literalmente “creciendo” sus cerebros a través de la práctica de la concentración intensa.
7. INCREMENTA LAS DENSIDAD DE PLIEGUES NEURONALES. Al parecer, concentrarse durante períodos prolongados desplaza físicamente la estructura del cerebro, de modo que se pliega más material. Esto se ha demostrado incrementa la velocidad de procesamiento cerebral.

La aceptación como habilidad esencial en la vida

Es un hecho científico que se tarda aproximadamente 0,15 segundos desde el momento en que la luz llega a la retina hasta el momento en que se puede reconocer la identidad básica del objeto. O sea que cuando nos damos cuenta de algo esto ha sucedido ANTES de que fuéramos conscientes. La realidad es que solo tenemos ALGO de control sobre como reaccionamos a lo que percibimos.

Hay por supuesto un estado de reacción que no pasa por nuestro consciente y a esto se le llama FLUJO. (esto es otro tema)

La única reacción sana para nuestra vida ante un hecho cumplido es la aceptación. Aceptar las cosas como son es una habilidad que podemos desarrollar.

La aceptación no es forzarnos a que nos guste algo o estar de acuerdo con algo que es a todas luces inmoral o ilegal. Es simplemente reconocer la realidad. Significa ver la situación claramente como YA SUCEDIÓ y desde ese punto de claridad intentar dilucidar las consecuencias.

La aceptación tampoco es resignación pasiva, por el contrario, significa reconocer realidad de la injusticia o abuso y luego actuar con sabiduría y eficacia para promover el cambio. La pasividad es “Que problema tan grande, no me gusta y me siento débil” la aceptación es “Bueno es un problema, y no me gusta. ¿Ahora que puedo hacer?”

La aceptación no es una decisión de ser disciplinado y aguantar. La aceptación es el resultado de una ACCIÓN”. La acción de poner tu atención y consciencia en el presente, en el aquí y el ahora y estar dispuesto a ver que es verdad en ese momento. La aceptación te ahorra la agonía de “llorar sobre leche derramada”

La meditación desarrolla el músculo de la aceptación promoviendo la calma interior

Como manejar el miedo

En la mayoría de las culturas humanas ha sido una constante la presencia de una tendencia a reproducirse como imperativo primordial. La insistencia que tradicionalmente se le ha impuesto a la mujer de tener hijos y al hombre de proveer para la familia no es sino la manifestación cultural de normas sociales que se originan en nuestro DNA con su única intención de preservarse a si mismo. Es ahí donde se origina esa tendencia primaria que se manifiesta biológicamente en nuestra sexualidad y deberes paternales.

El ser humano ha progresado en la capacidad de conciencia desde el momento en que la vida se inicio. Ahora estamos descubriendo a nivel más general en la sociedad lo que por muchos años fue patrimonio de los Iluminados. Que podemos tener una vida sin sufrimiento.

En particular hablo del miedo. Esta es una emoción que se caracteriza por una sensación corporal que va desde hormigueo en la zona central del cuerpo hasta una sensación tan abrumadora que nos paraliza por completo. La famosa respuesta fisiológica de lucha o huida.

Nosotros tenemos 6 sentidos, lo que nos diferencia de los animales. El Budismo sostiene que la mente es el sexto sentido. La mente es, para el Budismo, el territorio de nuestros pensamientos, lógica, raciocinio, autorreflexión, imaginación, lenguaje y creencias. Y es precisamente la capacidad de la mente de mirarse a si misma lo que nos permite analizar y comprender el miedo. Una vez que comprendemos el miedo lo podemos superar.

Oigamos lo que dice el Buda:

1. “Tu peor enemigo no te puede dañar tanto como tus pensamientos. Ni tu padre, ni tu madre, ni tu amigo más querido, te pueden ayudar tanto como tu mente disciplinada”.
2. “Incluso la muerte no debe ser temida por alguien que ha vivido sabiamente”.
3. “Todo el secreto de la vida se resume a vivirla sin miedo”.
4. “Cuando te das cuenta de lo perfecto que es todo, inclinarás la cabeza hacia atrás y reirás al cielo”.

Finalmente, es la falta de comprensión del miedo lo que nos hace perder tiempo de vivir un bella vida sin miedo.

Mirate a ti mismo primero

Los seres humanos derivamos placer y seguridad de nuestras relaciones sociales. Se ha comprobado que cuando sonreimos a un extraño o a alguien conocido la repuesta interna de nuestro cuerpo es la producción de analgesicos naturales (endorfinas). Una práctica espiritual es sonreir discretamente a los extraños y decir internamente “te amo”.
 
Mira que pasa internamente cuando te comprometes a llevar a cabo esta práctica. ¿Es igual de fácil decir esto a las diferentes personas? ¿Con que tipo de personas se te facilita? ¿Con que tipo de personas se te dificulta?
 
El beneficiado de esta práctica seras tú. Vas a descubrir que tienes tus juicios internos acerca de los demás. ¿Cómo es que es más fácil decir mentalmente “te amo” a unos que a otros? ¿Si no los conoces realmente porque la diferencia? Vas a ver como tienes juicios internos de quienes son personas que puedes amar y a quienes no.
 
Esto te dará indicios de donde debes trabajar personalmente para tener un estado interior de balance y no dejarte llevar por la primera impresión. Esta práctica espiritual te mostrará que en realidad la primera impresión del otro depende más de tu juicios preconcebidos que de la realidad del otro.
 
Recuerda: Sacate el palo de tu ojo antes de criticar la astilla del ojo ajeno.

Accionar no Reaccionar

Cuando estás en un trancón de tráfico puedes elegir dar gracias por el tiempo que se te ha otorgado para practicar la habilidad del testigo interior.

Para esto durante los siguientes 20 segundos:

1. Pon tu atención en la respiración.
2. Exagera una inhalación
3. Suelta el aire sin esfuerzo
4. Pregúntate: ¿Qué quiero interiormente?
5. Una vez sepas lo que quieres, otórgatelo. Todo lo que quieres internamente es siempre satisfecho por la imaginación
6. Pon de nuevo la atención en la respiración
7. ¡Date cuenta de que alrededor tuyo hay otros conductores, y que la mayoría de ellos conducen como tú!
8. Date cuenta de que como te sientes después de este proceso

Dejame una nota con tus experiencias

Poniendo las bases para la realización espiritual (Iluminación)

La meditación es una de las técnicas que tiene como objetivo final realizar lo fundamental (Dios-Consciencia-Amor-Realidad-Espíritu-Brahman-Atman-Buddhata-Tao-AinSof-Allah-Iluminación Espiritual; o lo que sea tu idea de lo primordial). La mayoría de los meditadores llegan a esta práctica en busca de alguna versión de la auto-realización o despertar espiritual (Iluminación). Sin embargo, antes de que se produzca plena realización del Ser, plena realización espiritual (no sólo experiencias ocasionales), necesitamos atravesar muchas etapas y estados de crecimiento y despertar.

El camino espiritual es tan complejo como los seres humanos son complejos. Se necesita tiempo y esfuerzo para progresar. Sin embargo, hay quienes promueven arreglos rápidos y otros que postulan que no hay nada que hacer —ya estamos iluminados. Otros afirman que no es posible para un ser humano ordinario auto-realizarse. Ninguna de estas dos últimas afirmaciones tiene base en la realidad.

Algunos maestros afirman que, ya que sólo la consciencia es real, nada en el mundo manifiesto es real. En esta interpretación, usted no tiene que hacer nada para obtener iluminación. Sus adherentes, que provablemente han tocado la realidad última dicen que a pesar de muchos años de práctica, las prácticas no eran necesarias porque la realidad siempre estaba allí. Sin embargo, ellos mismos están descontando el hecho de que tomaron todos esos años de práctica para llegar a esa conclusión. Así, falsamente promueven la idea de que nos están ahorrando tiempo diciéndonos que no hay nada que hacer, excepto por supuesto escucharlos y comprar sus libros.

El punto de vista opuesto, que es imposible para el ser humano medio alcanzar la autorrealización, es también una declaración falsa que puede obstaculizar el progreso del buscador. Las religiones fundamentalistas buscan hacernos creer que sólo algunos seres especiales pueden alcanzar este estado y que sólo por la sanción de la “iglesia”, se puede lograr el estado de santidad o la iluminación. Para el resto de nosotros, sólo la adhesión al canon religioso, en algunos casos especiales, resultará en la salvación después de la muerte.

La verdad es que si hay algo que hacer, y que es posible alcanzar la expresión última de la vida en esta encarnación. Sin embargo, son necesarias, sin lugar a dudas, una guía, una dirección y un esfuerzo adecuados [i]. El principal esfuerzo es la práctica de la meditación.

La meditación es a la vez la llave del reino interior, nuestra verdadera naturaleza y el reino interior en sí mismo. Permítanme ilustrar esto con una metáfora: supongamos que nuestra verdadera naturaleza (el reino interior) es como un diamante que mantiene su pureza y belleza independiente de las formaciones rocosas a su alrededor. Para descubrir el diamante, el minero y el joyero (el meditador) necesitan quitar la roca circundante con una herramienta – una herramienta hecha generalmente del diamante mismo. De la misma manera, la meditación es la herramienta y la meta misma.

Para el ser humano, la roca circundante incluye su constitución fisiológica, las creencias perniciosas y las tendencias culturales. Así que es importante entender que inicialmente, y dependiendo de nuestro nivel de madurez y adaptación, tendremos que lidiar con esos temas antes de que podamos comenzar a tener una experiencia directa de nuestra verdadera naturaleza. Por lo tanto, nuestra meditación puede parecer frustrante al principio en la medida que exponemos y sanamos estos problemas. Pero esa frustración no significa que el esfuerzo no esté logrando algo. El mismo esfuerzo para trabajar en nuestras limitaciones y obstáculos en la meditación es parte del camino y de hecho de la meditación. A veces, dependiendo de nuestra etapa de crecimiento, necesitamos enfatizar ciertas prácticas y herramientas sobre otras en las diferentes etapas de la realización espiritual.

En mis 50 años de practicar, enseñar meditación e investigar el campo, he descubierto que la gran mayoría de las preguntas que tienen las personas en las clases de meditación están más relacionadas con su psicología que con su espiritualidad, porque están principalmente interesadas en el logro y la adquisición externa de habilidades que resultarán en el éxito en un mundo competitivo. También estas observaciones concuerdan con lo que las investigaciones nos confirman acerca de las etapas del desarrollo humano: que el desarrollo personal se mueve desde lo concreto (físico) a lo sutil (mental) a lo causal y finalmente a lo no-dual. Dependiendo de donde estamos en este desarrollo, somos más o menos capaces de sostener y estabilizar estados de consciencia más altos (causales y no-ordinarios).

Para algunos las condiciones de vida, herencia y cultura pueden facilitar el camino, para otros, lo hará más difícil. Por lo tanto, antes de que podamos esperar que la meditación sea una experiencia de trascendencia necesitamos identificar dónde estamos y luego movernos desde allí a lo largo de las etapas del desarrollo humano, desarrollar habilidades concretas, purificar nuestra psique, sanar nuestras tendencias neuróticas, aprender a amar y a perdonar.

A lo largo del camino en el proceso de remoción, podríamos tocar alguna parte del diamante puro, y una luz brillante parecería resplandecer, un vistazo a nuestra naturaleza real que experimentamos como un estado temporal de felicidad. Tales estados no serán permanentes hasta que los estabilicemos y los integramos en nuestra vida diaria.

Sin embargo, la mayoría de la gente es muy feliz una vez que descubren el primer atisbo de ese diamante en bruto y se detienen allí. Así que, más allá de crecer y limpiar nuestra psique, necesitamos encender en nosotros la intensa sed de ir más allá de nuestra identidad humana. Sólo aquellos que tienen un profundo deseo o sed de lo divino seguirán puliendo las facetas del diamante, permitiendo que el Ser puro surja en toda su gloria y divinidad. Una vez que esto se logre, nuestra vieja identidad, representada aquí por la roca, “morirá” a esta vida y “nacerá de nuevo” como nuestra verdadera naturaleza. [ii]

Así que en el comienzo de nuestra práctica de meditación, no necesitamos creer o alimentar la sensación de que no estamos progresando cuando nos encontramos con nuestras realidades internas más limitantes: las sombras e impurezas de nuestra psique, nuestras tendencias fóbicas, temerosas, ansiosas, irracionales y obsesionadas. Hasta ahora ellas han tenido precedencia y han tenido el papel protagónico en nuestra consciencia. Hemos creído hasta ahora que somos este yo individual, cuando en realidad el yo es determinado en gran parte por nuestra crianza, creencias religiosas, educación y cultura. En la práctica de la meditación, necesitamos permitirnos trabajar con estas tendencias, para que podamos aprender a distanciarnos de nuestra mente y personalidad reactivas. A medida que hacemos eso, aumentamos nuestra consciencia y finalmente nos liberamos de esa identificación que oscurece nuestra verdadera naturaleza.  Podemos, si somos verdaderos buscadores, esperar encontrarnos inicialmente con agitación e inquietud,  y hariamos bien en saber que la mayoría de los primeros años de meditación son preparatorios y a su vez son pasos necesarios si estamos seriamante buscando estabilizarnos en la Presencia del Ser y disolver la identificación con el yo, con nuestra imagen temporal y cambiante.

Cada vez más, a medida que lidiamos con nuestra sombra y dejamos de identificarnos con el ser limitado, somos capaces de hacer de nuestra verdadera naturaleza el objeto de la meditación y de mantener nuestra atención en esa verdad interior. Como el joyero, al tallar la piedra bruta, siempre tenemos en mente la joya final. A estas alturas, nuestra mente olvidará su entorno concreto y sutil, y nuestra meditación cobrará aceleración y nuestra mente se llenará con la imagen de nuestra verdadera naturaleza. Como dijo el poeta-Santo Surdadas: “La mente que se refugia continuamente en el Supremo finalmente se convierte en Ello”. [iii]

[i] También incluye recomposición física y neurológica que será el tema de otro artículo.
[ii] No significa que renunciemos a nuestra existencia en el cuerpo, en cambio, viviremos desde una perspectiva recién nacida, la del ser que sabe que “yo y mi padre somos uno”. Esto también será el tema de otro artículo
[iii] Meditate, Swami Muktananda, State University New York Press, 1980-p25

 

Escalamiento de los niveles de Consciencia.

Hice algunos cambios y adaptaciones de algunos modelos y esta es mi versión de cuatro posibles niveles de crecimiento de la Consciencia.

Muchas personas nunca encuentran la salida de un nivel y eso está bien porque el Universo / Espíritu / Dios nos ha dado el libre albedrío para caer y volver a subir tantas veces como sea necesario, este es el proceso de descubrir. AMEN!

Primero debemos definir la palabra consciencia y diferenciarla de la palabra conciencia. Esa simple letra “s” produce una gran diferencia en significado.

“La Consciencia, en su forma más absoluta, es el espíritu universal, inmutable (constante o que no cambia), presente en todo y en todo momento (eterno). También se puede llamar realidad no-dual (o no-polar) por ser independiente de los cambios o alteraciones que suceden en todo lo que está formado por materia y energía (lo cual es dual o polar -por existir dos polos opuestos que interactúan.” (Extracto del libro: La realización del espíritu, de Isaac Portilla. Editorial Mirlo).

En este sentido nos estamos refiriendo ‘al darse cuenta’ como proceso de poner atención (en un objeto concreto, sutil o causal) y registrar conscientemente su existencia como tal. (solo cuando se mira un atardecer se toma conciencia de ese fenómeno; o cuando se pone atención en una idea se es consciente de ella)

“Actualmente, en la lengua española, las palabras “conciencia” y “consciencia” son prácticamente sinónimos y sus definiciones virtualmente idénticas (véanse las definiciones de la RAE y de Mª Moliner). Por ello, cuando nos referimos al espíritu universal (aspecto impersonal del espíritu o Absoluto no-dual), podriamos utilizar el término “Consciencia” o “Conciencia” de forma indiferente.

De la misma forma que el autor* “…prefiero utilizar la palabra “Consciencia” para referirme al espíritu universal [por] las siguientes: 1) para no confundirla con la “conciencia ética” (igual que en inglés se diferencia entre “conscience” y “consciousness/awareness”); 2) por continuidad con el adjetivo “consciente”; 3) por mayor proximidad a la palabra utilizada en inglés (“Consciousness”), lengua donde se ha desarrollado la mayor parte de la literatura relacionada con este campo.” (*Extractado del libro: La realización del espíritu, de Isaac Portilla. Editorial Mirlo).

Hecha esta aclaración procedamos:

Inconsciente Inconsciente

En esta etapa ni siquiera somos conscientes (no nos damos cuenta) de que estamos inconscientes. Atraemos cosas negativas en nuestra vida a un ritmo creciente, es como si hubiéramos desarrollado una bola negativa de energía rodando cuesta abajo. En nuestra manera de ver el mundo, nada es nuestra culpa y siempre estamos buscando a alguien a quien culpar. Nos convertimos en el ejemplo específico de la co-dependencia.

Inconsciencia consciente

Aquí, por primera vez, somos conscientes (nos damos cuenta) de nuestros pensamientos, tanto negativos como positivos y de las consecuencias que estos podrían traer. Comenzamos a ver nuestros patrones, en particular los negativos, y nos volvemos más conscientes de lo que estamos atrayendo. Puede que no nos guste lo que estamos atrayendo, pero empezamos a asumir  responsabilidad por nuestro devenir — aprendiendo de ello.

Consciencia consciente

Luego nos damos cuenta, cada vez más claramente, que el ‘libre albedrío’ significa e implica que de alguna manera elegimos nuestra propia realidad.  Además, decidimos deliberadamente  enfocar nuestra intención, pura y positiva, en el sentimiento, en el pensamiento, en nuestro propósito y en nuestra visión personal, que cada vez son elementos más claros. Al mismo tiempo aprendemos a abrazar, en cuanto aparece, toda resistencia como una oportunidad para crecer como ser humano. Comenzamos a aprender  y entender que la creación es una manifestación de nuestra conexión interna con la Presencia Interior . Que nuestras intenciones son más reales, a medida que se alinean con la Presencia Interior que cada vez más sentimos más. Podemos reconocer las oportunidades que se nos presentan y estamos mejor preparados para superar las dificultades a medida que emergen.

Consciencia Inconsciente

Cuando llegamos a este punto, no tenemos que trabajar tan duro para crear cosas en nuestra vida; de hecho en esta etapa hay cada vez menos esfuerzo, sólo gratitud. Hemos formado el hábito de ser conscientes. Estamos presentes y reconocemos la unidad con la Presencia Interior. Hemos encontrado unidad con Todo lo que Es. Vivimos momento a momento en la eternidad del presente sin oposición o reacción a lo que ya es el caso,  aquí y ahora. Tenemos un entendimiento basado en Intuición, Fe e Inocencia y no en elaboraciones mentales. En lugar de buscar el sentido de la vida ahora estamos seguros de que la vida tiene sentido. Hablamos desde el Silencio. La gente nos llama los “AFORTUNADOS”.

Recuerde: “Plena Consciencia”— el último nivel— implica saber (sin dudas)

* Saber qué estoy haciendo y por qué lo estoy haciendo

* Saber lo que estoy sintiendo y por qué lo estoy sintiendo

* Saber lo que pienso y por qué lo estoy pensando

* Saber lo que estoy diciendo y por qué lo estoy diciendo

* Saber QUIEN soy

* Saber POR QUÉ estoy aquí y POR QUÉ ahora

El gran descubrimiento: YO SOY sin ninguna palabra después de soy.